Instalamos la pasarela Modbus en la subestación eléctrica de la planta de celulosa. Durante el primer mes, el equipo registró una reducción del 94% en errores de trama causados por interferencias de los variadores de frecuencia vecinos. Antes, perdíamos al menos dos conexiones por turno; ahora el enlace se mantiene estable incluso cuando arrancan los motores de 500 kW.
La configuración inicial tomó unas tres horas porque tuvimos que mapear 18 registros heredados del sistema anterior. El asistente de firmware guía bien los pasos, aunque el manual en español tiene algunas frases traducidas de forma literal. El soporte técnico respondió en menos de una hora cuando pregunté por un parámetro de tiempo de espera.
Lo que más valoro es que no necesitamos cambiar el cableado existente. La pasarela acepta tanto Modbus RTU como ASCII, y el aislamiento galvánico de 2.5 kV nos da tranquilidad en un entorno con descargas atmosféricas frecuentes. Para el próximo mes planeamos conectar dos esclavos más sin detener la línea.